¿Qué es un velero clásico?

26 - 12 - 2023

1 – Vela clásica
2 – Final de Época
3 – El renacer
4 – Tipos de veleros clásicos
5 – Regatas de Clásicos
6 – Travesías en goleta clásica

1- La vela clásica

Todos tenemos una cierta idea del significado de “clásico”, pero ¿qué sentido tiene esa palabra aplicada a un barco?

En su primera acepción, clásico, según la RAE, es el periodo de mayor plenitud de una actividad o manifestación. También es algo que se considera modelo digno de imitación.
Esta definición nos da una pista interesante. La época de mayor plenitud de la navegación a vela son los 100 años entre mediados del siglo XIX y mediados del XX. Esa fue la Edad de Oro de la navegación a vela; la época de los grandes clippers y -en España – la época de centenares de goletas mercantes navegando por el Mediterráneo y el Atlántico.

Todos esos veleros, grandes y pequeños: mercantes, pesqueros, correos, buques de guerra, pailebotes, etc. eran fruto de cientos y cientos de años de evolución en la construcción naval. Generaciones de marinos habían perfeccionado el arte de navegar a vela en barcos más rápidos, resistentes y duraderos. La llegada de la máquina de vapor y mas tarde del motor de combustión, provocó el fin de esa Edad de Oro. Los clippers aún siguieron navegando, ya construidos de acero, hasta los años 20, compitiendo con los mercantes a vapor en las largas travesías de la carrera del té, del salitre y del grano; fue su canto del cisne.

Una vez casi desaparecidos los grandes veleros es cuando se comienza a denominarlos “clásicos”. Los barcos a motor resultaban mucho más rentables y prácticos, pero estaba claro que no podían competir en estima con la gloria y la belleza de un gran navío navegando con sus velas desplegadas. Eran una de las obras cumbres del ingenio humano, modelos admirables dignos de imitación. Clásicos.

2- El final de una época

En esos años comienza también el desarrollo de la navegación de recreo. Las primeras regatas se disputaban entre pequeños barcos tradicionales de trabajo, pesqueros, etc. Naturalmente se elegía un tipo de barco conocido por su cualidades marineras y su velocidad. Los barco de prácticos – pilot boats- resultaban ideales y rápidamente se comenzaron a construir directamente para crucero y regata. En los Estados Unidos ocurrió lo mismo con sus goletas tradicionales. Esos primeros yates se construían de madera y con el aparejo más eficiente de la época: uno o dos mástiles con velas cangrejas. En pocos años grandes nombres como Herreshoff, Alden, Fife o Nicholson, llevaron el diseño de estos veleros hasta la máxima excelencia: auténticas obras de arte universalmente admiradas.

En la década de los 50, tras la II Guerra Mundial, se produce un enorme desarrollo de la navegación de recreo y un cambio radical en los yates a vela. Aparecen nuevos materiales: aluminio para los mástiles, poliéster para las velas, y fibra de vidrio para los cascos. El aparejo marconi se impone abrumadoramente por su mejor rendimiento en ceñida. Los nuevos veleros son más económicos, ligeros, rápidos y duraderos. En apenas 15 años los barcos de madera con velas cangrejas desaparecen casi totalmente.

Por otra parte los grandes veleros mercantes van desapareciendo, hundidos, desguazados, a veces simplemente abandonados en puertos remotos. Y los impresionantes yates de regata. cutters y goletas necesitaban una tripulación muy numerosa y grandes gastos de mantenimiento; sólo aristócratas y millonarios se lo podían permitir. El destino de los veleros clásicos parecía sentenciado: museos, bellos libros ilustrados, películas.. nostalgia de pasadas glorias.

3- El renacer

Y sin embargo…. La navegación a vela se había convertido en una actividad muy popular: vela ligera, crucero, regatas. Ya no era el territorio acotado de unos pocos privilegiado. La vela no es solo un deporte. Es mucho más, es una de esas actividades hondamente enraizadas en la mente humana desde hace milenios, y su práctica provoca una satisfacción muy profunda e íntima. En un mundo tecnológico e industrializado, con la naturaleza convertida en un escenario de postal, el mar no es solo la promesa de una libertad pasajera. Nos recuerda quienes somos, de dónde venimos. En medio del mar estamos solos, su ingobernable poder nos devuelve a nuestra primitiva insignificancia.

Nostalgia de un pasado difícil, pero admirable. Unos cuantos irreductibles mantenían navegando sus veleros de aparejo tradicional, más o menos maltrechos. Alguien cae enamorado de una de esas embarcaciones y decide restaurarla a su estado original y devolverle su antiguo esplendor. Otro apasionado decide volver a construir desde cero uno de los míticos diseños. En pocos años se produce un renacer de los clásicos.

4- Tipos de veleros clásicos

Tall Ships, o Grandes Veleros

En realidad nunca se fueron, pero no estaba claro qué se podía hacer con ellos, aparte de convertirlos en buque escuela. El famoso Cutty Sark y otros muchos acabaron en diversos museos. El Sea Cloud (1931) marcó el camino para una segunda vida comercial de los Tall Ships, al convertirse en 1979 en un crucero de lujo para 64 pasajeros. Pronto le siguieron otros barcos restaurados, como el Mandalay (1923), o la antigua goleta de pesca Santa Maria Manuela (1937). Y más tarde barcos más grandes, construidos expresamente, como los Star Clipper, etc.
Aunque algunos de estos cruceros son considerados de lujo, la mayoría carecen de la infinidad de entretenimientos, espectáculos, piscinas, gimnasios, etc. de los cruceros convencionales. Tal vez, el mayor lujo consiste simplemente en sentarse en cubierta contemplando como cientos de metros cuadrados de vela impulsan el barco…

Training Ships o Buques Escuela

La mayoría de los los grandes veleros mercantes se reconvirtieron en buques escuela, o training ships, militares y civiles. Algunos de ellos son enormes y apabullantes, otros más modestos. Sirven también como embajadores culturales de las naciones marítimas y son los protagonistas de las Concentraciones de Grandes Veleros. Además de estos Training Ships “oficiales” hay muchísimas asociaciones y organizaciones que realizan la misma labor, sobre todo entre los jóvenes, en barcos más pequeños y accesibles.

Barcos históricos y tradicionales

Aunque antiguo no es exactamente lo mismo que clásico, hay mucha relación. Las pequeñas embarcaciones tradicionales comparten, a menudo, los mismos materiales y tecnologías de los veleros clásicos: calafateado, ayustes de cabo, aparejos, vigotas, etc. Pasa también con las réplicas modernas de antiguos barco históricos, como las carabelas de Colón, la nao Victoria, etc.

Y clásicas y venerables son las pocas goletas mercantes supervivientes que nos quedan. En muchas fotos de los puertos españoles de hace un siglo pueden verse docenas de goletas de cabotaje, sólo en Torrevieja se matricularon en esa época más de 100 goletas. Unos pocos de esos barcos han sobrevivido: Rafael Verdera 1841, Isla Ebusitana 1856, Pascual Flores 1917, Carmen Flores 1918, Cala Millor 1942.

Pequeños clásicos

¡Algunos Grandes Veleros son muy pequeños! Efectivamente, no es una broma. Y lo mismo ocurre con los Training Ships: para aprender, el tamaño del barco importa poco.
Los barcos pequeños no requieren tanta tripulación y mantenimiento por lo que resultan más accesibles. A veces, los veleros pequeños son más bonitos.. ¡como nuestra goleta clásica!

Gulets

Las goletas turcas merecen una mención aparte. En los últimos años proliferan en España los gulets importados de Turquía. Se trata de un tipo de motovelero que se empezó a construir en los años 70 con la llegada del turismo masivo a Turquía. Son unos barcos, estupendos, cómodos, espaciosos y muy bien adaptados a la navegación veraniega de pasajeros en el Mediterráneo. La mayoría tiene dos mástiles y llevan aparejo de ketch (es decir, no son goletas, propiamente) ¿Son barcos clásicos? Buena pregunta…

5- Las regatas de clásicos

Una apuesta entre dos tripulaciones dio origen a la regata Nioularge, en 1981, luego convertida en en Les Voiles de Saint Tropez. A partifr de ahi las regatas de clásicos se multiplicaron rápidamente y su repercusión es muy grande. Las más importantes en España son las de Menorca, Mallorca, Barcelona y Puerto Sherry. Ya simplemente los barcos amarrados en el puerto atraen a numeroso público y no hace falta ser aficionado a la vela para disfrutar del glorioso espectáculo que supone ver una flota de veleros clásicos en regata.

Para que embarcaciones muy diferentes puedan competir entre si, cada barco tiene un rating, adjudicado previamente por el Cómite Internacional del Mediterráneo. Además se agrupan según su edad: Barcos de Época, construidos antes de 1950; Barcos Clásicos, los de antes del 1975; y Espíritu de Tradición, los construidos a partir de 1970 utilizando materiales modernos, pero teniendo un aspecto y un estilo fieles a un proyecto tradicional.

6- Travesías en goleta clásica

Participar como tripulante en una regata de veleros clásicos es ahora posible gracias a nuestra goleta clásica inscrita en la categoría Espíritu de Tradición en las regatas de Mallorca y Menorca 2022 (ver enlace) Una oportunidad excepcional para disfrutar a la vez del maravilloso espectáculo de la regata y de la navegación a bordo, compitiendo como uno más. Para llegar a Mallorca y Menorca realizaremos travesías por Baleares con pasajeros plaza a plaza. Lo mismo que para acudir al Festival Marítimo de vela tradicional de Pasaia en el mes de mayo, aunque con travesías más atrevidas: el Estrecho de Gibraltar, costa de Portugal, Galicia, Cantábrico.. (ver enlace)

¿Qué tienen de especial estas travesías en velero clásico respecto a los modernos veleros convencionales?

Para nosotros, además de un deporte o una actividad recreativa, la navegación a vela es una cultura. Navegamos preferentemente a vela y de forma tradicional, intentando en lo posible respetar y evocar la memoria de nuestros antecesores. Nos hace felices compartir con los pasajeros nuestra pasión por el mar y los barcos, disfrutando a bordo de una experiencia única e inolvidable.